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Punción Raquídea o la Punción Lumbar

¿Qué es una punción raquídea (punción lumbar)?

Una punción raquídea, también llamada punción lumbar, se realiza para medir la cantidad de presión que existe en el conducto raquídeo y, o extraer una pequeña cantidad de líquido cefalorraquídeo (LCR) para su examinación. El líquido cefalorraquídeo es aquél que baña el cerebro y la médula espinal de su hijo. En algunos casos, es posible que también deba realizarse una punción raquídea para inyectar medicamentos en el líquido cefalorraquídeo o para extraer el exceso de LCR en casos de bebés con hidrocefalia (trastorno en el que el líquido cefalorraquídeo se produce de manera excesiva o no se realiza la absorción del mismo dentro de los ventrículos, espacios llenos de líquidos, en el cerebro). Para la punción raquídea se utiliza una aguja especial.

La preparación para el examen

El niño se recostará en posición de costado sobre la camilla con las piernas encogidas, y se le pedirá que forme "un bollito con su cuerpo". O bien, se le puede pedir que se incline sobre una mesa y se tome los tobillos. Junto a su hijo, habrá un técnico o una enfermera que le ayudará al niño a mantenerse inmóvil y le explicará lo que hace el médico. Es muy importante que el niño permanezca inmóvil y esto permitirá que se realice el examen sin inconvenientes. El médico palpará la espalda de su hijo hasta encontrar un espacio entre los huesos de la región lumbar de la columna vertebral donde insertar la aguja. El médico limpiará la espalda del niño con esponjas y un antiséptico.

¿Qué implica el examen?

Es posible que el médico adormezca la zona de la punción raquídea inyectando un medicamento especial o aplicando un medicamento de uso tópico. La inyección le hará sentir unos pinchazos durante algunos segundos, pero permitirá que la punción raquídea sea menos dolorosa para el niño. Luego, el médico insertará la aguja especial a través de la piel adormecida hasta alcanzar el espacio donde se encuentra el LCR. El niño sentirá un poco de presión cuando se inserta la aguja, pero debe permanecer inmóvil. El LCR comenzará a gotear de la punta de la aguja y una pequeña cantidad se recogerá en los tubos de ensayo. Si el médico debe inyectar algún medicamento en el conducto raquídeo, lo hará con la misma aguja después de la extracción del LCR. Una vez que se haya terminado el examen, se extraerá la aguja y se colocará una venda adhesiva sobre el lugar donde se insertó. Los tubos de ensayo se llevarán al laboratorio. A veces, es necesario aplicar un sedante endovenoso (EV) que mantiene al paciente consciente para el procedimiento. En casos poco frecuentes, la punción raquídea se realiza bajo anestesia general. Si se utiliza anestesia, su hijo no podrá comer ni beber desde la noche anterior al examen hasta después de haberlo terminado. Es posible que permanezca somnoliento durante un período corto de tiempo después del examen. Generalmente, cuando se utiliza anestesia, el niño no se entera del examen y no lo recordará con posterioridad.

¿Qué sucede después del examen?

Para evitar que su hijo padezca dolor de cabeza, debe permanecer acostado en cama entre 30 minutos y una hora. La lectura y juegos tranquilos pueden ayudar a mantener al niño en cama. El médico de su hijo analizará con usted los informes del laboratorio y el plan del tratamiento. Algunos estudios pueden realizarse en un solo día, mientras que otros pueden llevar dos o tres días. El médico de su hijo y las enfermeras estarán a su disposición para responder a sus preguntas.