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Seguridad con el Agua

Un niño pequeño puede ahogarse en sólo una pulgada (2,54 cm) de agua. Saber en todo momento dónde están sus niños, incluso los niños mayores, puede ayudar a evitar que se ahoguen. Según la campaña nacional de seguridad infantil "SAFE KIDS", la mayoría de los niños que se ahogan en las piscinas fueron vistos por última vez en sus casas, quedaron sin supervisión visual por menos de cinco minutos y estaban al cuidado de uno o de ambos progenitores en el momento en que se ahogaron.

En el hogar y en el exterior de la casa

Más de la mitad de los casos de ahogamiento en niños (menores de 1 año) sucede en las bañeras. Los flotadores de bebé para bañeras no evitan que el niño se ahogue si no está vigilado. Los peligros relacionados con el agua dentro y en el exterior del hogar pueden incluir:

  • Baldes (sobre todo los de 5 galones (12,92 litros)

  • Baldes para pañales

  • Inodoros

  • Arcones para hielo con hielo derretido

  • Jacuzzis, bañeras comunitarias y piscinas de hidromasaje

  • Zanjas y agujeros para postes

  • Pozos

  • Estanques y fuentes

Los niños pequeños pueden ahogarse cuando se inclinan hacia delante para mirar dentro de un balde o levantar la tapa del inodoro. Dado que la cabeza es la parte más pesada de un niño pequeño, es fácil que se caiga dentro de un contenedor. Los contenedores llenos de líquido a menudo pesan más que un niño pequeño, y no se vuelcan cuando el niño cae en ellos.

Piscinas

Más de la mitad de los casos de ahogamiento infantiles se producen en piscinas, bien sea en el hogar del niño o en la casa de un amigo, vecino o familiar. Las piscinas son especialmente peligrosas si:

  • Los niños nadan sin supervisión.

  • La piscina no está adecuadamente vallada.

  • No hay un teléfono con los números de emergencia cerca.

  • No hay un equipo de rescate cerca de la piscina.

  • Los padres confían en que con un flotador o un chaleco salvavidas (PDF) su hijo estará seguro.

Embarcaciones

Cuando están a bordo de un bote, un barco o una canoa, los niños de cualquier edad deberían llevar un PFD aprobado por el Servicio de Guardacostas de Estados Unidos, como los chalecos salvavidas. De hecho, en muchos estados es obligatorio el uso de un PDF siempre que se esté a bordo de una embarcación. Según datos de la campaña nacional de seguridad infantil "SAFE KIDS", se calcula que el 85 por ciento de los casos de ahogamiento relacionados con las embarcaciones se podrían evitar si las personas llevasen un PDF puesto.

Ahogamientos invernales

Los niños pueden ahogarse durante el invierno si se caen a través de una capa delgada de hielo. Además, las piscinas con cubiertas invernales que no las tapan completamente representan una amenaza, ya que el niño puede resbalarse a la piscina por entre la cubierta.