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Bebé de una Madre Diabética

La diabetes en el embarazo

Durante el embarazo se pueden presentar dos tipos de diabetes:

  • diabetes gestacional  -  cuando una madre que antes de quedar embarazada no sufre de diabetes y al embarazarse desarrolla resistencia a la insulina a causa de las hormonas del embarazo.

  • diabetes preexistente  -  mujeres que padecen de diabetes insulinodependiente y quedan embarazadas.

Ambos tipos de diabetes pueden generar complicaciones para el bebé. Por lo tanto, es muy importante que una madre se someta a un control estricto de su diabetes durante el embarazo.

¿Cuáles son las causas de la diabetes en el embarazo?

La placenta aporta nutrientes y agua al feto en crecimiento y produce también una serie de hormonas para mantener el embarazo. Algunas de estas hormonas (estrógeno, cortisol y lactógeno placentario humano) pueden tener efectos bloqueadores en la insulina. Esto se denomina efecto en contra de la insulina, y suele presentarse entre las 20 y 24 semanas de gestación.

A medida que la placenta crece, la producción de estas hormonas aumenta y, por lo tanto, la resistencia a la insulina. Normalmente, el páncreas es capaz de producir la insulina adicional necesaria para superar esta resistencia, pero cuando la producción es insuficiente como para contrarrestar el efecto de las hormonas placentarias, se produce diabetes gestacional.

Además, el embarazo puede cambiar las necesidades de insulina de una mujer con diabetes preexistente. Es posible que las madres insulinodependientes necesiten una mayor cantidad de insulina a medida que evoluciona la gestación (a veces, hasta un 30 por ciento más que en la dosis previa al embarazo).

¿A quiénes afecta la diabetes en el embarazo?

Se diagnostican cerca de 5 por ciento de todas las mujeres embarazadas en Estados Unidos con diabetes gestational. Los diabéticos de gestational hacen para arriba a mayoría extensa de embarazos con diabetes. Algunas mujeres embarazadas requieren la insulina tratar su diabetes, según la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association).

¿Por qué es la diabetes en el embarazo una preocupación?

Durante el embarazo, el exceso en la cantidad de glucosa en sangre de la madre se transfiere al feto. En consecuencia, el organismo del bebé secreta una mayor cantidad de insulina lo cual origina un aumento en los depósitos tisulares y de grasa. El bebé de una madre diabética (su sigla en inglés es IDM) es frecuentemente más grande que el promedio para la edad gestacional.

Es posible también que estos bebés corran un riesgo mayor de desarrollar complicaciones graves durante el embarazo y el parto. Entre los problemas que pueden presentarse durante la gestación se incluyen el aumento de riesgos de defectos congénitos y de muerte fetal intrauterina. Es posible que el control deficiente de la glucosa en sangre esté asociado con el desarrollo de anomalías congénitas, entre las que se incluyen las anomalías en la formación del corazón, de la médula espinal cerebral, del tracto urinario y del aparato gastrointestinal.

A diferencia de la diabetes insulinodependiente, la diabetes gestacional no suele provocar defectos congénitos. Estos defectos generalmente se originan durante el primer trimestre del embarazo, es decir, antes de la semana 13. Sin embargo, la resistencia hormonal a la insulina que produce la placenta no suele presentarse hasta aproximadamente la semana 24. Generalmente, las mujeres con diabetes gestacional tienen niveles normales de glucosa en sangre durante el crítico primer trimestre.

El recién nacido de una madre diabética puede desarrollar uno o más de los siguientes trastornos:

  • hipoglucemia
    La hipoglucemia implica la presencia de niveles bajos de glucosa en sangre del bebé inmediatamente después del parto. Cuando los niveles de glucosa en sangre de la madre se mantienen altos durante el embarazo, el nivel de insulina en el sistema circulatorio del feto aumenta. Después del parto, este nivel se mantiene elevado, pero el recién nacido ya no cuenta con el nivel alto de glucosa proveniente de su madre y, en consecuencia, su nivel de glucosa en sangre disminuye considerablemente. Este nivel se controla después del nacimiento y, si es muy bajo, es posible que se deba administrar glucosa al bebé por vía endovenosa.

  • macrosomía
    La macrosomía implica un bebé de un tamaño considerablemente más grande que lo normal. Todos los nutrientes que el feto recibe provienen directamente de la sangre de la madre. Si ésta contiene demasiada glucosa, el páncreas del feto detecta estos niveles altos y produce más insulina para poder utilizar esa glucosa adicional. El feto convierte el excedente de glucosa en grasa. Aun cuando la madre tiene diabetes gestacional, el feto puede producir toda la insulina que necesita. La combinación de niveles altos de glucosa en la madre y de insulina en el feto da por resultado la acumulación excesiva de tejido adiposo en el feto y, en consecuencia, su aumento exagerado de tamaño.

  • lesión en el parto
    La lesión en el parto puede producirse debido al gran tamaño del bebé y a las dificultades consiguientes en el alumbramiento.

  • dificultad respiratoria (problemas para respirar)
    El exceso de insulina en el sistema del bebé debido a la diabetes puede retardar la producción del surfactante necesario para la maduración de los pulmones.

Tratamiento para los bebés de madres diabéticas

El tratamiento para el bebé de una madre diabética a menudo depende del control de la patología durante la última etapa del embarazo y el parto. El tratamiento específico será determinado por el médico de su bebé basándose en lo siguiente:

  • la edad gestacional de su bebé, su estado general de salud y los antecedentes médicos

  • la gravedad del trastorno

  • la tolerancia de su bebé a determinados medicamentos, procedimientos o terapias

  • las expectativas para la evolución del trastorno

  • su opinión o preferencia

El tratamiento puede incluir:

  • controlar estrictamente los niveles de glucosa en sangre
    La sangre se puede dibujar de un palillo del talón, con una aguja en el brazo del bebé, o a través de un catéter umbilical (un tubo colocado en el cordón umbilical del bebé).

  • suministrar al bebé una fuente de glucosa de efecto rápido
    Esta alternativa puede ser tan simple como alimentar al bebé con una mezcla de glucosa y agua. En otros casos, puede ser necesaria la administración de glucosa por vía endovenosa. Los niveles de glucosa en sangre del bebé se controlan estrictamente después del tratamiento para determinar la reaparición de la hipoglucemia.

  • controlar la hipocalcemia (bajo nivel de calcio), que también puede presentarse en los bebés de madres diabéticas

  • aportar oxígeno o utilizar un respirador (en caso de dificultad respiratoria)

  • tratar cualquier problema provocado por una lesión en el parto

  • tratar cualquier problema relacionado con un defecto congénito

Prevención de los problemas asociados con los bebés de madres diabéticas

Cuando una madre tiene diabetes en el embarazo, el cuidado prenatal es esencial para lograr un resultado favorable. Un minucioso plan alimenticio, el control de la glucosa en sangre y la insulinoterapia pueden contribuir a que los niveles de glucosa en sangre de la madre se mantengan normales y a disminuir significativamente los riesgos para el bebé.