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Serious Medicine. Extraordinary Care.

Espirómetros

 

Ilustración de un procedimiento del espirómetría
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Qué es un espirómetro?

Un espirómetro es un aparato que utiliza su médico para evaluar la función del pulmón. La espirometría, o evaluación de la función del pulmón mediante un espirómetro, es uno de los exámenes de función pulmonar más sencillos y frecuentes, y puede ser necesario por alguno, o todos los siguientes motivos:

  • Para determinar la eficacia con la que los pulmones reciben, mantienen y utilizan el aire.

  • Para vigilar una enfermedad pulmonar.

  • Para vigilar la eficacia del tratamiento.

  • Para determinar la gravedad de una enfermedad del pulmón.

  • Para determinar si una enfermedad pulmonar es restrictiva (disminución del flujo de aire) u obstructiva (interrupción del flujo de aire).

Después de una inspiración profunda, se hace una espiración forzada dentro del espirómetro, expulsando la cantidad máxima de aire posible. El espirómetro mide tanto la cantidad de aire exhalado como la velocidad con que el aire es expulsado de los pulmones. Dichas mediciones quedan registradas en el espirómetro.

Los valores normales medidos por el espirómetro en una persona sana pueden variar, ya que cada persona exhala una cantidad diferente de aire. Los resultados se comparan con el promedio previsto para personas de su misma edad, peso, sexo y raza según el Instituto Nacional del Corazón, el Pulmón y la Sangre (National Heart, Lung, and Blood Institute, su sigla en inglés es NHLBI). Sin embargo, si los valores son inferiores al 85 por ciento del promedio, puede haber enfermedad pulmonar o bien obstrucción del flujo aéreo. Si los resultados de la espirometría de una persona son anormales, puede necesitar otros exámenes de los pulmones para establecer el diagnóstico.

¿Con qué frecuencia se hace este examen?

En algunos casos, puede ser aconsejable hacer una espirometría antes de los 25 años de edad para determinar los valores iniciales de una persona (una medida de comparación que se considera como valor "óptimo" de la función del pulmón), según el Instituto Nacional del Corazón, el Pulmón y la Sangre. Sin embargo, en ciertos grupos de alto riesgo, tales como los fumadores, las personas expuestas a sustancias irritantes en su lugar de trabajo y las personas con desórdenes respiratorios o con tos, puede ser aconsejable realizar una espirometría de cada tres a cinco años.