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Serious Medicine. Extraordinary Care.

Hábitos de Sueño Saludables

¿Qué es el sueño normal?

La cantidad normal de sueño varía según la edad de su hijo.

Edad

Promedio de sueño
nocturno

Promedio de sueño
diurno

Desde recién nacidos hasta los 3 meses

De 8 a 9 horas
(se despiertan durante la noche para alimentarse)

8 horas

De los 6 a los 12 meses

De 10 a 12 horas
(normalmente duermen toda la noche)

5 horas

A los 2 años

De 10 a 12 horas

4 horas
(menos siestas después de los 12 meses de vida)

A los 3 años

10 horas

1 hora

De los 4 a los 6 años

10 horas

Normalmente no duermen siesta

Consejos útiles para los hábitos de sueño saludables

A continuación se enumeran algunos consejos útiles para desarrollar hábitos de sueño adecuados para su hijo:

  • Los recién nacidos no tienen un patrón establecido de noche y día durante las primeras semanas de vida. A esta edad, es aconsejable no permitir que el bebé duerma más de cinco horas seguidas durante las primeras cinco o seis semanas ya que su pequeño cuerpo necesita alimentarse frecuentemente.

  • Los bebés de más edad y los niños deben tener un horario establecido para las siestas y para ir a dormir por las noches.

  • Empiece con un tiempo de relajación como por ejemplo, escuchar música suave o leer un libro, 20 ó 30 minutos antes de acostar al niño. Tenga en cuenta que la televisión no debe formar parte de este período de relajación.

  • Luego del tiempo de relajación, siga una rutina para acostar al niño, es decir, cambiarle los pañales, ir al baño, cepillarse los dientes, etc.

  • Establezca un límite para el tiempo de relajación y la rutina, de modo que no se extiendan demasiado y que su hijo sepa qué esperar antes de acostarse.

  • Diga buenas noches, apague la luz y salga de la habitación.

  • Los objetos que brindan seguridad como por ejemplo, una manta especial o un animal de peluche, pueden ser parte de la rutina para ir a dormir.

  • Es importante acostar a los niños cuando todavía están despiertos para que aprendan a dormirse solos.

  • Recuerde nunca acostar a un bebé con el biberón debido a que esto podría provocarle problemas de caries e infecciones del oído.

Consejos útiles para los niños con malos hábitos de sueño

Los niños pueden fácilmente adquirir hábitos a la hora de acostarse que no siempre son saludables. A continuación se enumeran algunas sugerencias que podría resultar útiles cuando un niño se niega a ir a la cama o tiene problemas para permanecer en ella:

  • Si su hijo llora, háblele con calma y tranquilícelo, "Estás bien. Es hora de ir a dormir". Luego salga de la habitación.

  • No le dé un biberón ni lo tome en brazos.

  • Si su hijo continúa llorando, prolongue el tiempo entre las visitas a la habitación y no haga nada excepto hablar con calma y dejar la habitación.

  • Si usted mantiene esta rutina, su hijo se calmará y se dormirá. Tenga en cuenta que es posible que pueden transcurrir varias noches hasta que su hijo se acostumbre al nuevo plan.

  • Si su hijo suele beber una gran cantidad de leche justo antes de irse a dormir, comience a disminuir la cantidad en el biberón en 15 a 30 ml (1/2 a 1 onza) cada noche hasta que esté vacío y luego retírelo completamente.

  • A veces los niños rompen su rutina de sueño nocturno debido a una enfermedad o un viaje, pero la retoman con rapidez una vez que las cosas vuelven a la normalidad.

En ocasiones, los niños de más edad atraviesan una etapa o un período de retroceso a los malos hábitos de sueño o desarrollan nuevos problemas para dormir. A continuación se enumeran algunas sugerencias que podrían resultar útiles para los padres con niños con problemas para ir a dormir:

  • Si su hijo se levanta, llévelo nuevamente a la cama y adviértale que cerrará la puerta (no con cerrojo) durante 1 ó 2 minutos si se vuelve a levantar.

  • Si su hijo se queda en la cama, la puerta permanece abierta. Caso contrario, la puerta se cierra durante 2 minutos. Su hijo puede entender que tiene el control de mantener la puerta abierta al quedarse en la cama.

  • Si su hijo vuelve a levantarse, cierre la puerta entre 3 y 5 minutos (no más de 5 minutos).

  • Sea consistente. Lleve a su hijo nuevamente a la cama cada vez que se levante.

  • Cuando su hijo se queda en la cama, abra la puerta y elógielo (por ejemplo, "Te quedas en la cama. Bien por ti. Buenas noches").

  • También puede recompensarlo otorgándole una estrella en un calendario cada vez que se quede en la cama toda la noche y dándole un premio especial cuando logre reunir una cantidad determinada de estrellas.