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Prueba de Papanicolaou

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¿Qué es la prueba de Papanicolaou?

La prueba de Papanicolaou (también llamada frotis vaginal) es una forma de examinar las células extraídas del cérvix, o de la "boca" de la matriz (ubicada en la parte superior de la vagina), para detectar la presencia de:

  • infección

  • inflamación

  • células anormales

  • cáncer

¿Por qué se recomienda a las mujeres la prueba de Papanicolaou?

Una prueba de Papanicolaou, junto con un examen pélvico, es una parte importante de la rutina para el cuidado de la salud de la mujer porque puede detectar anomalías que pueden provocar cáncer invasivo. La mayoría de los cánceres invasivos del cérvix puede detectarse temprano si las mujeres se realizan pruebas de Papanicolaou y exámenes pélvicos con regularidad. Al igual que con otros tipos de cáncer, el tratamiento del cáncer de cérvix tiene mayores probabilidades de éxito si se realiza una detección temprana.

Sin embargo, el Papanicolaou es útil no solamente para detectar células cancerosas sino también otros cambios en el cérvix y la vagina, incluidos la displasia o las células precancerosas, como así también una inflamación en el área cervical. La inflamación puede ser causada por:

  • infecciones por honguillos

  • infecciones por tricomoniasis

  • bacterias

  • virus

  • medicamentos u otras sustancias químicas

  • hormonas

  • embarazo

  • aborto espontáneo (o clínico)

¿Quién se debe realizar una prueba de Papanicolaou?

Las mujeres deberían consultar siempre al médico acerca de la fecha y la frecuencia para la realización del Papanicolaou y el examen pélvico.

Según el Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute, su sigla en inglés es NCI), la Sociedad Estadounidense del Cáncer (American Cancer Society, su sigla en inglés es ACS), y el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists, su sigla en inglés es ACOG), las pautas generales incluyen:

  • Las pruebas de detección del cáncer cervical se deben iniciar aproximadamente a los tres años de que la mujer comenzó a tener relaciones sexuales, pero no después de los 21 años de edad.

  • Los expertos recomiendan esperar aproximadamente tres años después de la iniciación de la actividad sexual porque las infecciones por papilomavirus humano (su sigla en inglés es HPV) transitorias y los cambios celulares cervicales no significativos son frecuentes, y una anomalía significativa o cáncer tarda años en desarrollarse. El cáncer cervical es muy poco frecuente en mujeres menores de 25 años.

  • Las mujeres deberían someterse a una prueba de Papanicolaou por lo menos una vez cada tres años.

  • La Sociedad Estadounidense del Cáncer (American Cancer Society, su sigla en inglés es ACS) y el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists, su sigla en inglés es ACOG) recomiendan un estudio de detección de citología cervical con pruebas de Papanicolaou regulares o estudios de detección bianuales (cada dos años) con pruebas de citología líquida (técnica Thinprep) hasta los 30 años. Las mujeres menores de 30 años tienen mayores probabilidades que las mujeres más ancianas de contraer tipos de HPV de alto riesgo que pueden ocasionar enfermedad cervical premaligna, afección que debe descartarse antes de ampliar los intervalos de estudio.

  • La ACS y el ACOG recomiendan a las mujeres con tres resultados normales seguidos someterse a estudios de detección cada dos a tres años a partir de los 30 años de edad. Sin embargo, las mujeres con ciertos factores de riesgo, como una infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), un sistema inmune débil, exposición intrauterina al dietiletilbestrol (su sigla en inglés es DES), o un diagnóstico previo de cáncer cervical pueden necesitar estudios de detección más frecuentes.

  • Las mujeres de 65 a 70 años de edad que han tenido por lo menos tres pruebas de Papanicolaou normales y ninguna anormal en por lo menos 10 años pueden decidir, en consulta con su profesional de la salud, suspender las pruebas de detección de cáncer cervical.

  • Las mujeres a quienes se les ha practicado una histerectomía total (extirpación del útero y cuello uterino) no necesitan someterse a pruebas de detección de cáncer cervical, a menos que la cirugía se haya realizado como tratamiento para la etapa previa al cáncer o para el cáncer cervical.

  • Las mujeres deben buscar asesoramiento médico experto sobre cuándo deben comenzar a realizarse las pruebas de detección, con qué frecuencia deben realizarlas y cuándo pueden interrumpir la realización de las pruebas de detección cervical, en especial si tienen un riesgo mayor que el riesgo promedio debido a factores como la infección por VIH o infección con el virus de HPV.

Citología basada en líquido - una alternativa a la prueba de Papanicolau

Durante los últimos años, una nueva manera de evaluar las células cervicales y hallar anomalías ha tenido gran aceptación entre la comunidad médica. Este procedimiento se denomina citología basada en líquido. La prueba fue aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA), y es un procedimiento basado en un líquido, mediante el cual se colocan las células del cuello del útero en un frasquito con el líquido, en vez de "regarlos" en un portaobjetos. A continuación, se filtra el líquido y las células cervicales se colocan solas en un portaobjetos para poder ser examinadas. Aunque el costo del procedimiento es el doble si se lo compara con un examen de Papanicolau, los estudios muestran que estas pruebas podrían requerir menos repeticiones y detectar más lesiones en la etapa temprana. Consulte con su médico para obtener más información.

Las adolescentes y los resultados anormales en las pruebas de Papanicolau

Cuando se identifican células anormales en una prueba de Papanicolau, por lo general se recomiendan pruebas adicionales para determinar si la anormalidad requiere un tratamiento.  Sin embargo, un informe de 2006 del Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) recomienda que los resultados anormales en pruebas de Papanicolau de adolescentes se deben tratar de manera algo diferente. 

La mayoría de las lesiones del cuello del útero de bajo grado en las adolescentes desaparecerán sin necesidad de tratamiento.  Por lo tanto, el ACOG actualmente recomienda repetir la prueba de Papanicolau a intervalos de 6 ó 12 meses durante un año después de la prueba anormal original, según la situación individual de la adolescente involucrada.  Sin embargo, el plan de acción para pruebas y tratamiento posteriores luego de resultados anormales en una de estas pruebas dependerá del tipo de anormalidad hallado y la situación general de salud de la adolescente.

Debido a que se ha descubierto que determinadas cepas del Virus del papiloma humano (HPV, por sus siglas en inglés) causan la mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino, los esfuerzos de la investigación se centraron en desarrollar una vacuna contra el HPV. Ya se han desarrollado dos vacunas contra el HPV y los ensayos clínicos han sido exitosos.

Una de las vacunas, Gardasil®, fue aprobada por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) en el año 2006, y protege a las mujeres de las infecciones por HPV. Brinda protección contra cuatro tipos de HPV, incluyendo los dos virus que causan el 90 por ciento de las verrugas genitales. Gardasil se puede usar únicamente para prevenir la infección por HPV antes de que se desarrolle una prueba de Pap anormal.

Se administra en una serie de tres inyecciones durante un período de seis meses. Aún se debaten las recomendaciones para dar esta vacuna, pero muchos profesionales consideran que la vacuna debe aplicarse a las niñas antes de que sean sexualmente activas.